• Alejandro Ignacio
    Me tropecé con mis pensamientos, rodé por la escalera de mis ideas, en la oscura y vieja construcción de mis sueños rotos, vi como esta frágil construcción se derrumbaba sobre mi, dejando pasar pequeños destellos de luz, más allá de las ruinas pude contemplar un amanecer en el desierto eterno, las auroras que parcelan el cielo en colores, sombras antropófagas del atardecer a la distancia acercarse lentamente, tal vez debí buscar el oasis perdido entre las ilusiones, pero siempre me sentí más seducido por las siluetas en el horizonte que supe que nunca alcanzaría, el tiempo paresia desintegrarse en granos de arena, me encontraba perdido en el desierto eterno, el viento negro de las noches solo cedía ante las caricias de cada nuevo sol, pero me parecía necesario agradecer todos mis pasos y vivencias, durante el comienzo miraba hacia atrás y me enorgullecía de las huellas que dejaba tras de mi en la arena, luego de cientos de miles de pasos este lugar cambio para mi, en algún momento entendí que las huellas se borrarían con las brisas de la tarde o de la mañana, deje de mirar hacia atrás buscando las ruinas que alguna vez fueron mi única fortaleza, el viaje paresia volverse más intenso, mis necesidades cambiaron, los pensamientos recurrentes dejaron de alimentarme, no deseaba detenerme, el viento negro ya no era suficiente excusa para descansar, comenzaron a nacer en mi nuevas inquietudes, justo cuando comencé a preguntarme por un destino el cambio fue completo, este lugar dejo de pertenecerme solo a mi, al fin estaba perdido, atrapado entre las figuraciones y desfiguraciones de “Los desiertos de Dali.”
    class="default_message" style="display: inline; "Me gusta · data-ft="{\"type\":24}" type="button" value="Comentar" style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: initial; background-image: none; background-origin: initial; border-bottom-style: none; border-color: initial; border-left-style: none; border-right-style: none; border-top-style: none; border-width: initial; color: rgb(107, 132, 180); cursor: pointer; font-family: 'Lucida Grande', Tahoma, Verdana, Arial, sans-serif; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline; " · 
                Se levantaron desde el suelo enormes obeliscos de patas alargadas que no poseían ningún significado para mi, el mundo se torno anti-gravitatorio y disyuntivo, se abrieron enormes agujeros en el cielo, la nada y el vacío se envolvían y dibujaban entre las nubes, figuras desdibujadas se mezclaban y redefinían el paisaje, construcciones aleatorias y antropomórficas, todas las direcciones eran la dirección, perversiones, egocentrismos y balbuceos sin sentido, todo apestaba a queso en descomposición, el sexo podrido, espíritus castrantes y malversación de los recuerdos puros, la muerte llamaba desde la soledad, la muerte llamaba desde el amor, la muerte llamaba desde el hormiguero, de pronto todo se tornaba insignificante y veía como el sol parecía un huevo frito en medio de la sartén, al final de los atardeceres, el zumbido de las moscas en la miel advertían un abismo de opresión personal que no podía comprender, mis recuerdos comenzaron a dispersarse en su imaginario, así es como repentinamente rocas y arboles secos formaban un perfecto retrato de mis obsesiones secretas, rocas como esponjas agujeradas me recordaban la adversidad, si alguna ves estuve aquí, pero cambie, ahora hay alguien más.
                class="default_message" style="display: inline; "Me gusta · data-ft="{\"type\":24}" type="button" value="Comentar" style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: initial; background-image: none; background-origin: initial; border-bottom-style: none; border-color: initial; border-color: initial; border-left-style: none; border-right-style: none; border-top-style: none; border-width: initial; border-width: initial; color: rgb(107, 132, 180); cursor: pointer; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline; " · 
                Encorvado me encontraba en una roca con la forma de mi madre muerta, no pude evitar preguntarme donde se encontraría la tumba de mi madre viva en aquel momento, me detuve para recobrar el aliento y enfrentar algunos traumas de la infancia, animales de cuello largo comienzan a incinerarse espontáneamente junto a mi, todos salen corriendo, es en ese momento que recobro la cordura, busco en el cielo una señal que me permita recobrar el sentido, pero todo se a vuelto tan subjetivo, solo me queda continuar en estado de inconsciencia, debo salir de estos desiertos tan poco hospitalarios, mis viejas nuevas inquietudes han regresado arbitrarias y demandantes, no me pregunto claramente por un fin ultimo, pero el objeto de mi obsesión pasajera se a vuelto el tan secreto oasis perdido en el desierto, siempre encuentro coherencia en buscar placer en lugares inciertos, inseguros por decirlos de alguna forma, debo diferenciar entre tanto juego pervertido, entre tanta piel y huesos, debo encontrar el sonido de los cascabeles, el poso perdido en medio del desierto, “lo esencial es invisible a los ojos”.
                class="default_message" style="display: inline; "Me gusta · data-ft="{\"type\":24}" type="button" value="Comentar" style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: initial; background-image: none; background-origin: initial; border-bottom-style: none; border-color: initial; border-color: initial; border-left-style: none; border-right-style: none; border-top-style: none; border-width: initial; border-width: initial; color: rgb(107, 132, 180); cursor: pointer; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline; " · 
                Retome el caminar torpe, los paisajes se tranquilizaron lentamente, se fueron despojando de vida, en el fondo de mis anotaciones retinales se encontraba un mapa de mis emociones, solo que tenia los nombres borrados por la experiencia, aun así podía recurrir a ellas azarosamente si lo consideraba necesario de algún modo, rápidamente mi desgreñada desesperación se desvaneció, fue substituida por una indiferencia tan natural y conveniente, el oasis podría regresarme a mis 3 sentidos, el pasar constante y subordinado, mis piernas se hundían en la arena a cada paso, si no llegaba pronto a algún lugar me encontraría enterrado hasta el cuello sin siquiera notarlo. En mi cabeza se repetían en voz de otro las palabras “bienvenido a tierra de nadie”, callo la noche varias veces seguidas, las estrellas nunca antes habían gritado, cuando por fin sucedió el estruendo fue tan insoportable que en algunas partes el planeta tubo que romperse, ahora sentía que me encontraba atrapado en alguna de esas tantas grietas.
                class="default_message" style="display: inline; "Me gusta · data-ft="{\"type\":24}" type="button" value="Comentar" style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: initial; background-image: none; background-origin: initial; border-bottom-style: none; border-color: initial; border-color: initial; border-left-style: none; border-right-style: none; border-top-style: none; border-width: initial; border-width: initial; color: rgb(107, 132, 180); cursor: pointer; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline; " · 
                La noche sucedía ininterrumpidamente dentro de una atmósfera de carencia de intensidad, por momentos me sentía lleno de problemas y el más triste de ellos no era la perdida de objetivos, mientras subía por las verticales desde el subsuelo, me enamore de las estrellas, a pesar de que nunca antes me había encontrado más lejos de ellas, regrese a la superficie de los desiertos sin fin, el gris que dominaba en mi retina no me permitía distinguir la verdad de las cosas, más fría y oscura que nunca la noches no me permitió avanzar, el amanecer llego con sorpresas, luego de infinitas monotonías en gris se distinguía muy a la distancia una pequeña edificación, continué a paso firme esperando llegar junto con el atardecer, para mi decepción el cielo rojo nunca se presento, las monotonías en gris se tornaron permanentes, y la caída de la noche llego abrupta a mi pies, al siguiente amanecer la distancia parecía haberse multiplicado y así fue como una corta travesía paresia haber tomado varios días sin resultados, para la cuarta noche mi desesperación había regresado por lo que camine en la oscuridad, para mi alegría esa noche llegue a las ansiadas edificaciones, pero en tal oscuridad no distinguí ni las palmas de mis manos, ni pensamientos, así quede en la nada a la espera del un nuevo sol.
                class="default_message" style="display: inline; "Me gusta · data-ft="{\"type\":24}" type="button" value="Comentar" style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: initial; background-image: none; background-origin: initial; border-bottom-style: none; border-color: initial; border-color: initial; border-left-style: none; border-right-style: none; border-top-style: none; border-width: initial; border-width: initial; color: rgb(107, 132, 180); cursor: pointer; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline; " · 
                El amanecer llego sin buenas palabras para mis oidos, la noche una y otra vez tomo la forma de distintos mounstros, las llamadas sutilesas de la oscuridad, por momentos me vi devorado, encerrado entre dientes, atrapado en cabernas intestinales, prontamente solo me senti carroña, cuantas veces sucedio esto, en el tiempo, mis errores tomaron forma material, entidades propias, guerras personales llevadas a un campo de batalla nada ficticio, golpes y gritos, cortadas no tan profundas, llantos inaguantables, miseria entregada a cada amor y los gemidos inteligibles de los que solo podia sacar cuentas de que quedaba mucho más por hacer aun, por un momento todas mis grandes historias se reunieron, desde sus distintos caminos, desde sus distantes universos paralelos, se reunieron en fatal colicion, las mentiras, las verdades, el daño, el odio, colicionaron para acabar con los simientos, pronto nada de lo que ahi existio podia siquiera ser reciclado, la mañana llego sin buenas palabras para mi, la mañana llego en silencio luego del caos, pude ver como todas mis identidades una vez más se encontraron en un mismo lugar y se despreciaban, recordar el viaje original, recordar el encierro del que habia escapado, entender el encierro al que habia vuelto y los escapes frustrados que se entremesclaban con mis sueños carentes de amor, construidos solo como excusas, vivir en el presente, vivier en el pasado, vivir pensando en el futuro, vivir y solo pasar el tiempo repitiendo que estas muriendo, odio, rencor, por estos dias todos mis problemas se resumen en hostilidad, inseguridad, desconfianza, egoismo, pero podria ser más grande si lo dejo crecer, mucha mente, mucha mente llena y a la vez vacia, el estancamiento, la información falsa, todo siempre en estados inacabados, escapando en un viaje inexistente, dejando que mis universos ficticios se apoderen de mi verdad sin más, enfermarse cerrar los ojos y seguir enfermo, pase demasiado tiempo hablando con entidades sutiles dentro de mi cabeza, animales corruptos de carne y hueso, animales enormes y distantes que me jalaban a sus bocas, he sido una y otra vez el alimento de mis propias equivocaiones, de esa parte en mi que no me pertenese, esa parte a la que le pertenesco porque no la quiero aceptar como mía, ya basta, no al sentido agresivo, no puedo seguir buscando más finales, no puedo seguir inventando comienzos, la vida esta sucediendo aqui, ahora, no es tiempo de estar distraido, no es tiempo de ser hambre, de ser juicio, ser correcto, ser más o ser menos, nada de lo que diga de aqui en más, puede ser bien interpretado, nada sera más una respuesta, nada sera más una pregunta, mucha mente, el amanecer llego sin buenas palabras, solo llego y ya era todo muy diferente, no encontré el modo de explicarlo, pero no hay excusas, el amanecer vino cientos de veces durante diferentes momentos, a pesar de que no consigo comprenderlo ya forma parte de mi cada vez, no es tiempo de un cambio, no es tiempo, porque ya no hay reglas que seguir dentro ni fuera, respirar y seguir respirando lo más profundo posible quizás sea el unico plan que valga la pena.
                class="default_message" style="display: inline; "Me gusta · data-ft="{\"type\":24}" type="button" value="Comentar" style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: initial; background-image: none; background-origin: initial; border-bottom-style: none; border-color: initial; border-color: initial; border-left-style: none; border-right-style: none; border-top-style: none; border-width: initial; border-width: initial; color: rgb(107, 132, 180); cursor: pointer; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline; " · 
                El amanecer llego mientras yo aun dormía, al abrir mis ojos perezosos, al mover mi cuerpo entumecido, al dejar correr la sangre por mis ríos, al abrir las ventanas y puertas del viento, y finalmente me incorpore algo afectado, algo entorpecido, quizás incluso poco pertinente en mi propio existir, el sol cálido al tacto, al acto simple, cálido al menester de la vida, de estar, pero a fin de cuentas cálido indiferente, insuficientemente calido, como una cruel indiferencia, esas sutilezas mal intencionadas de la vida, despertar sin bríos, incorporarse sin estamentos, traicionarse al respirar, traicionarse simplemente, estar ahí, sin más que decir o hacer, detenido, cesado, ultimo si es eso posible, despertar ultimo, o simplemente mal.
                class="default_message" style="display: inline; "Me gusta · data-ft="{\"type\":24}" type="button" value="Comentar" style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: initial; background-image: none; background-origin: initial; border-bottom-style: none; border-color: initial; border-color: initial; border-left-style: none; border-right-style: none; border-top-style: none; border-width: initial; border-width: initial; color: rgb(107, 132, 180); cursor: pointer; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline; " · 
                El amanecer llego perpetuo solido, tabique tras tabique, muro tras muro, con cada mano yo comense, con cada latido asumí el cargo, estaba entre todos los lugares, ahí parado esperando, en realidad me encontraba construyendo con todas mis partes, mis extremos y mis orígenes, mis últimos, mis primeros, mis medios por los cuales podía conducirme, condensarme, consternarme si resultaba necesario, trabaja sin descanso, con mis dos manos, mis sentidos, mis ideas, mi cabeza, solido, contundente a cada respiración, a cada grano de arena lo tabulaba, lo clasificaba por peso, medida, forma y color, luego lo devolvía al montón, el amanecer llego pesado como juicio, como juramento, sin gracia, sin cesar.
                class="default_message" style="display: inline; "Me gusta · data-ft="{\"type\":24}" type="button" value="Comentar" style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: initial; background-image: none; background-origin: initial; border-bottom-style: none; border-color: initial; border-color: initial; border-left-style: none; border-right-style: none; border-top-style: none; border-width: initial; border-width: initial; color: rgb(107, 132, 180); cursor: pointer; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline; " · 
                El amanecer deudor, dudoso, este apéndice llego inconsumable, para mis anchas apuestas el amanecer venia cargado de aletargados movimientos, miradas detenidas en figurillas carcomidas, corroídas, desfiguradas, lejos habían recuerdos dominados, dogmas del aliento, lejos habían sueños inaudibles, libres y difíciles, miraba dentro de mis manos esperando encontrarme algún indicio, encontrarme algún juicio, encontrarme, perpetuarme, dejar algún rastro, buscaba, apostaba, denunciaba, ser comido por mis anhelos, ser comido por la hambruna, ser una de siete espigas secas y marchitas, encontrarme en mis pedazos un aliento, un relampago, en mis uñas la piel muerta, en mis dientes el sarro, en mis pies las llagas, en mis ojos la esperanza, en mis labios la sangre seca, en mis oídos los bichos muertos, en mi pecho un pulmón y en el todo el veneno, en la sien un agujero y en el apéndice todas las dudas, todas las deudas y dejarme algún rastro, dejarme.
                class="default_message" style="display: inline; "Me gusta · data-ft="{\"type\":24}" type="button" value="Comentar" style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: initial; background-image: none; background-origin: initial; border-bottom-style: none; border-color: initial; border-color: initial; border-left-style: none; border-right-style: none; border-top-style: none; border-width: initial; border-width: initial; color: rgb(107, 132, 180); cursor: pointer; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline; " · 
                El amanecer llego solido e insaboro, sol brillante tras las nuves que abarcaban todo el cielo, día gris, triste con mirada entumecida de animal cautivo, estaba en medio de una estación de trenes abandonada, la arena blanca se confundia con la nieve de inviernos lejanos que nunca he vivido, en “La estación abandonada” me desperte con deseos de gritar, no hay razones, solo deseos de más, en el silencio el viento no sopla, me detengo y pienso, podria pertenecer a la eterna espera, podria esperar con los ojos cerrados algun resplandor, mirada contemplativa, los rieles llevan en linea recta al fin del mundo conocido, el horizonte invisible se esconde en el gris cautivo, podria concentrarme y dar vueltas dentro de mi cabeza, hay cosas que he estado dejando de lado, voces sutiles que he estado ignorando, pertenecer o ser pertenecido, pertinencia, percanse, presencia, perseverancia, hay vocecillas sutiles y rasposas que he estado ignorando, escucho dentro de mi cabeza, siento dentro de mi cabeza, pierdo el hilo conductor de todos mis insultos personales dirigidos a todos mis actos, chucherias y articulos personales. Antes yo pensaba que el sol seria calido, iracunda mirada de animal cautivo, estaba en medio de una estacion de trenes abandonada y escuchaba el sonido del tren de las 7:30 acercarce sobre las vías.
                class="default_message" style="display: inline; "Me gusta · data-ft="{\"type\":24}" type="button" value="Comentar" style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: initial; background-image: none; background-origin: initial; border-bottom-style: none; border-color: initial; border-color: initial; border-left-style: none; border-right-style: none; border-top-style: none; border-width: initial; border-width: initial; color: rgb(107, 132, 180); cursor: pointer; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline; " · 
                Alejandro Ignacio
                El ultimo bagon... no recuerdo cuanto fue lo que sin sentido se dio en esa ocasión.
      class="default_message" style="display: inline; "Me gusta · data-ft="{\"type\":24}" type="button" value="Comentar" style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: initial; background-image: none; background-origin: initial; border-bottom-style: none; border-color: initial; border-color: initial; border-left-style: none; border-right-style: none; border-top-style: none; border-width: initial; border-width: initial; color: rgb(107, 132, 180); cursor: pointer; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline; " ·