no logro cerrar mis ojos, no logro abrir mis ojos, no logro quedarme dormido ni recuperar la conciencia, escucho todos los sonidos frágiles que se gestan al rededor, no logro cerrar mis ojos, escucho pasos en el techo, escucho la respiración entrecortada de mis viejos vecinos, escucho como mi vida grita que la estoy desperdiciando, como mi corazón se rompe mientras lo sigo aplastando, escucho los ríos de la sangre; torrentes que me ahogan en un destello y lentamente cada momento, también escucho los segundos de reloj pasar, no logro cerrar mis ojos que arden a donde quiera que observo y no logran distinguir esta soledad que mata la parte frágil de mis sueños y vuelve frágil todo en mí, la paciencia se me hizo agua en el desierto, la razón se me hizo roca en el fondo del mar, dentro de mi cabeza escucho pasos en falso y una triste caída, la respiración entrecortada parece anunciar la tentativa de un ultimo aliento, mi vida ya se ha quedado en silencio, mi corazón reventado ha desbordado ya todos los ríos y entonces lo demás ya parece no importar, aun así no logro dormir ni se como pedir ayuda.