Lo hice con los ojos cerrados y desprecio en mi corazon, atado de cabeza mientras me clavaban los cuchillos de la injusticia en las costillas, es injusticia que puedes encontrar en los ojos encendidos en llamas a punto de extinguirse, esa que encuentro en tus ojos mientras cantas tus canciones, lo hice con todo el llanto de mi niño interno al cual no alimento hace años, lo hice después de las tormentas eléctricas en el sur de esta tierra y no deje de hacerlo hasta que me pusieron la soga al cuello y amenazaron con arrastrarme desde una camioneta cubierta con sangre de vaquillas y cordero grasiento, lo hice desde el amanecer hasta el medio día y luego comenzamos de nuevo, lo escribí con un bolígrafo y con cánticos meditatorios y con mantras celestes, y con sangre azul y con el hollín que queda luego de quemar grandes cantidades de dinero, lo hice con mis propias manos y con las manos de un muerto, me apoye en un cadáver para poder hacerlo, para mirar al otro lado de la pandereta, también lo hice colgándome de arboles con los las ramas rotas mientras mis brazos se quebraban uno tras otro hasta llegar a diez, lo hice a gritos y con un ultimo gesto robado de un amigo al cual tuve que matar.