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Eso de la fragilidad y ser "hiper sensibles" como dijo el arturo tan sabiamente una vez siempre me caga un poco.
El "Caso R. Mutt." El evento, la "no" exposición del urinario. Que posteriormente en breve fue publicado en la revista que solo fue conocida dentro del precario y reducido circuito artistico del cual Duchamp fue tan critico. (Hasta el momento, puras obviedades que tenemos tan claro, por nuestra conciencia historia, la cual hemos adquirido casi por la fuerza, pero ciertamente, cosa que no seria posible si no estuviera como parte de nuestra disposición.) Lo que hay que tomar en cuenta es que dicho caso sucedió en 1917. A cien años, a cien años como Arturo suele repetir, a cien años de las vanguardias.
La revelación en si no engrandeció mi ego, puesto que todo me pareció tan obvio, me sentí un poco tonto por ser tan desprolijo en mis estudios de Duchamp, versados con mis estudios de Cariceo.
Pero lo que se puede hacer sabiéndolo me alegro tanto.
Lo que me alegro más, es que el Arturo de verdad verdad no defrauda. Desde que entre a la sala del Arturo por azar, de ese acto de repetición a un año de tomar instintiva e impulsivamente la decisión de postular a Artes Visuales, sin objetivos y sin una formada, aunque tal vez si una deformada inclinación artística. Que sin embargo no respondía al listado que había estado contemplando y evaluando durante los últimos años, de lo que haría con el resto de mi vida. El momento en el que entre tarde, por primera vez a la sala que no sería nuestra querida sala 19. Desde el momento que comencé a escuchar al Arturo, ese momento fue verdaderamente la primera vez que tuve un sentimiento de pertenencia al encriptado mundo de las artes. Y obvio, desde entonces mis espectativas entorno a la Obra invisible y a Arturo comenzaron a gestarse. Mi alegría con respecto a ese tema no podría ser más grande.
Hace 6 horas
Otra cosa que se me pasa por la cabeza, son Batman y Robin. Si es cierto que todo artista quiere ser el Heroe y el protagonista de su historia, lo cierto es que me encanta ser uno de los Robin de Batman... Despues de todo todos los Robin forman parte vital de la Gran Historia. Todos los Robin crecen y tienen sus propios Comics... todos siguen dando la batalla. Y en mi ejercicio del abandono del ego, esa historia me satisface plenamente. Sin contar todas mis asentidas y abiertas incursiones en el papel del antiheore, como lucha contra los regímenes moralistas que superficialmente revelan una tan delatada hipocresía que forma parte estructural de su profundidad. Ahora se que todos queremos ser el protagonista de la historia, ahora se que todos lo somos. Y mis complejos de inferioridad que demandan el fortalecimiento de un ego exacerbado desaparecen, en la aceptación de la incompletud y el dinamismo de la construcción de una narración personal dentro del contexto histórico. El super poder que nos entrego el Arturo, la conciencia historia, la aceptación de nuestro lado oscuro, la facultad de desprejuiciar nuestra mirada, la autoconciencia plena en el reconocimiento del gesto autoral. Armas que nos permiten salir airosos de todas nuestras batallas. Las personales subjetivas y las profesionales contextuales y todas las variantes y combinaciones que tenemos el goce de llevar acabo.
Hace 4 horas
Fin de la conversación

